Territorio o vertientes conceptuales en la obra de Pedo Morales

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Naturaleza Virtual (de cómo la bidimensionalidad puede dar cabida a la tridimensionalidad)

La exposición está compuesta por 16 obras bidimensionales impresas en inyección de tinta sobre tela o sobre papel. El conjunto de ellas recurre a la imaginería de la tradición pictórica de naturalezas muertas, estampas religiosas -populares y paisajes a través de la exploración de la tridimensionalidad en el dibujo y el método estereográfico.

En Bodegón, presentada en el XX Salón Nacional de Arte Aragua, en 1995 y pieza fundadora del proyecto, rescata la estética en imágenes propias de una época determinada por diseños geométricos, fractales, simétricos y lineales. Bodegón es una visión histórica de la estereoscopía, la obra recorre la evolución del estereograma. Los mosaicos que sirvieron para representar las perspectivas en los espacios interiores en la casa de la memoria, hoy sirven para mostrar el origen de estos conceptos, el encuentro con visiones que han estado ocultas y que gracias a las técnicas y auxiliadas por el computador, permiten explorar tres dimensiones a través de sólo dos.

La instalación se compone de tres bastidores en lienzo, visualmente ordenados en una matriz de tres filas por tres columnas a manera de mosaicos, que se transforman a la vista en un estereograma de planos flotantes a diferentes niveles de profundidad. Centrados en los extremos de los bastidores están ubicados cuatro visores de parejas estereoscópicas, los cuales alinean dos imágenes contiguas y ligeramente diferentes cuyo resultado es una sola imagen en tercera dimensión. A través de estos visores, colocados dos en cada bastidor, se observan impresiones de alta resolución en inyección de tinta sobre papel.

La finalidad de estas obras bidimensionales es, utilizar el recurso del estereograma para mostrar volúmenes ocultos que se encuentran en estas imágenes, los cuales son el principio básico de la realidad virtual.

Es así como al mostrar por separado la visión del ojo izquierdo y la visión del derecho, las imágenes contienen ambas visiones que, al converger, nos conducen a otra dimensión para permitir la observación de los volúmenes que se encuentran dentro de las imágenes.

Ávila Virtual es una instalación compuesta por una caja de luz y cinco monitores sincronizados que presentan un video digital de baja resolución en el cual se estudia, a través de los fractales, el proceso evolutivo de un sistema montañoso y de una ciudad. En este caso se trataría del Sistema de La Costa. La intención del artista es mostrar el descontrolado crecimiento urbano como consecuencia del progreso de la ciudad, además de los daños ocasionados al ecosistema. Esto es constatado por el espectador al interactuar directamente haciendo uso de un casco de realidad virtual, el cual le permitirá visualizar pequeños volúmenes rectangulares que representan iconográficamente a la ciudad. El casco, que obedece a los movimientos de la cabeza, aunado al track back manipulado por el espectador, permite la entrada a puertas para avanzar en la dirección y el sentido del mundo virtual.

La finalidad de este trabajo es señalar diversos aspectos del mundo urbano, eventos relacionados con la violencia, el sexo, la diversión, la inseguridad, la relación con lo religioso a partir del elemento autosimilar, el representar lo representado, es decir , la obra autoreflejada dentro del campo virtual. Invasión Fractal, es una instalación derivativa de Avila Virtual y fue presentada originalmente en la I Bienal del Paisaje (1996). Está constituída por siete cuadros en movimiento, de secuencias realizadas en video en tercera dimensión, donde el espectador hace uso de unos lentes que tienen la misma frecuencia que dispara el dispositivo. Se verán diversos niveles de profundidad cuya última capa será el video. La disposición en niveles está asociada a la misma forma como se produce la imagen del estereograma. Al crear un estereograma el artista dibuja, pinta, origina una forma, una imagen de luz que es volumen y se compone por gradientes de color. Cada color tiene un nivel de profundidad el cual es el punto de información que trabaja el algoritmo del estereograma para superponer las imágenes.

En Invasión Fractal, el color es sustituido por referencias de altitud, y los fractales se traducen graficamente como imagen. Cada color, a su vez, tiene un punto en el espacio que actúa para asignar la textura, la forma y el volumen. En principio sería la misma técnica de los estereogramas con resultados diferentes.

La proyección digital presentará, simultáneamente, recorridos urbanos y la montaña en tercera dimensión, cuadros del Avila. En este trabajo la imagen en movimiento del video digital, del cual el artista extrajo fragmentos, supone la inmersión total del espectador.

La tercera instalación, Miranda en La Carraca, se presentará en cuatro computadoras. Es una obra de carácter virtual que no existe en tanto objeto pues lo que verá el espectador estará dentro de las pantallas. El artista ha recurrirido a la estética y la dinámica de Internet para mostrar la figura de Francisco de Miranda descontextualizado de su prisión original (La Carraca) y en situaciones cotidianas de una cárcel de hoy en día. El personaje, pese a haber sido despojado de su investidura histórica, será trabajado por el artista sin suprimir del todo la relación iconográfica con la pintura de Arturo Michelena Así el espectador lo verá pasear por una multiplicidad de escenas dramáticas que mostrarán los deseos y frustraciones de una persona privada de su libertad Aquello que se verá en la sala será igual a la página que va a estar en la red de Internet pero, para este caso, la página estará exclusivamente almacenada en el disco duro de la computadora.

 

Territorio o vertientes conceptuales en la obra de Pedo Morales